Cincuenta años en el mundo de la moda dicen mucho de este veterano maestro cordobés que ha vuelto de nuevo a la pasarela madrileña para mostrar sus propuestas de hombre y mujer para la próxima temporada de otoño-invierno. Y, como siempre, no ha defraudado a su público que ha presenciado un desfile que responde de principio a fin a uno de sus principios básicos: su amor por la costura, que él plasma en unas creaciones envueltas en una elegancia clásica intemporal.
Durante la primera parte del desfile Elio Berhanyer ha mostrado sus propuestas más sport, eso sí, elegante y muy chic, donde han destacado los vestidos de cóctel, los trajes de chaqueta y el empleo de la capelina (en muchos casos rematada por piel) y el sombrero como elementos a tener en cuenta para el próximo invierno. Por lo que respecta al hombre, el diseñador sigue mostrando su predilección por los trajes sastre, con dos botones o cruzados), sin dejar de lado tejidos y prendas tan casual como los acolchados, el cuero o las blazers, e incluso ha hecho un homenaje a una prenda tan española como la capa.
El maestro cordobés ha dejado para el final una espléndida colección de vestidos de fiesta en los que las gasas, tules y cuidados adornos, como detalles de lentejuelas, plumas de cisne en blanco y negro o incrustaciones de piedras han cobrado especial protagonismo. Los colores de la noche han estado representados por el rojo, el negro, el morado o el blanco.
A pie de pasarela se encontraban grandes admiradoras de este maestro de la aguja, entre ellas, la Condesa de Romanones, la condesa de Montarco, Carla Goyanes o Carla Royo.